Recordar es Aprender

Cada vez que inicio un adiestramiento, es curioso ver en los rostros de algunos de los asistentes (vendedores, gerentes y dueños) la incredulidad o quizás hasta la apatía de tener que asistir a “otro adiestramiento”, puesto que ya han asistido anteriormente o porque quizás piensan que el material que se estará impartiendo ya lo conocen.

Sin embargo, más curioso aun, es ver esos mismos rostros cambiar positivamente, luego de los primeros 45 minutos de haber empezado.

Cuando Sócrates decía que “recordar es aprender”, no se equivocaba. De hecho, yo creo que esa es la razón por la cual en tan solo los primeros 45 minutos cambian todos de parecer. Particularmente  cuando aprenden o “recuerdan” que aunque estamos expuestos a experimentar con un alto grado de dolor, las inclemencias de la economía, la incertidumbre del consumidor, el mal crédito de los compradores, las pocas aprobaciones de los bancos, la falta de inventario y la competencia irrazonable, ninguno de estos factores está bajo nuestro control.

Yo creo que el solo hecho de considerar que son los elementos que no controlamos, los que controlan nuestros negocios, nos pone en una gran desventaja, pero a través del adiestramiento, los asistentes “recuerdan” que existen otros factores que nosotros si controlamos y que afectan mucho más profundamente nuestro negocio.

Pero, ¿qué es lo que tenemos que aprender o “recordar”?

Te puedo sugerir un sinfín de cosas, pero aquí te dejo dos de las más importantes:

Para empezar, necesitamos trabajar con nuestras creencias. No es cuantos carros se han dejado de vender, sino más bien cuantos carros voy a vender. Y aunque la industria baje al 50%, de lo que queda yo siempre, siempre tengo que hacer mi 100%.

Luego tengo que aprender o “recordar” que la implementación de una serie de procesos básicos y  fundamentales que nosotros si podemos controlar (si me escribes te puedo enviar un listado), son realmente los factores que determinarán si vendo o no vendo más carros, si gano o no más dinero y si soy o no más eficiente.

Yo creo que si seguimos pensando que los factores que no están bajo nuestro control controlan nuestro negocio, siempre confrontaremos los mismos problemas y obtendremos los mismos resultados.

Hace mucho tiempo aprendí del sabio Salomón; que “corregir a un necio es ganarse un enemigo, pero corregir a un sabio es ganarse su amor y aumentarle la sabiduría”. El adiestramiento; estimado colega, solo es un medio para que logres que la gran sabiduría que ya tienes, se agudice y se ponga en acción.

Date la oportunidad de refrescar los conocimientos, practicar con nuevos conceptos e implementar todo lo que aprendas y “recuerdes”; porque después de todo, en una industria tan competitiva y llena de tantos retos, a nosotros no nos pagan por lo que sabemos, sino por lo que estamos dispuestos a aprender.

¡Te deseo el más grande de los éxitos!

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